| nightmare dice: Capìtulo II:
El ruido de la cuchara de acero inoxidable contra la taza de ceràmica la hipnotizò. Estaba sentada en una mesa para cuatro personas, con una mano en la mandìbula, como si èsta se fuera a desplomar si sacara la mano y la otra revolvìa el capuccino en un vaiven que denotaba un agradable ritmo musical. Sus codos se apoyaban toscamente en la vieja mesa. Vieja pero muy cuidada.
"No te voy a herir nunca pero nuncaaaaa"... Esa frase rebotaba en su conciencia como la cuchara en la taza.
Su mirada estaba absorta en el paisaje que le brindaba la ventana. Siempre elegìa un lugar cerca de la ventana. Viò pasar un San Bernardo arrastràndo a su dueño. "No me gustan los San Bernardo" pensò, mientras negaba con la cabeza. Le traìan malos recuerdos. La gente en las calles iban y venìan, sin escuchar el hipnotizante ruido de la cuchara dentro de aquel cafè, el cafè Tortoni.
Soltò una risita histèrica, producto de recuerdos viejos. Sophia recordaba que habìa dicho hace mucho tiempo, cuando estaba en la primaria, que jamàs entrarìa a ese cafè. Es que en ese momento su profesora de lengua realizò una excursiòn al cafè Tortoni, pero ella no tenìa el dinero para pagar el micro. Eran sòlo 5 pesos, y màs allà de explicarle a la profesora su sitaciòn, èsta la condenò lo que quedaba del año escolar.
Quitando la mirada de la ventana, pudo ver que las medialunas con jamòn y queso que habìa pedido las estaban esperando. Pero aùn debìa esperar a que llegasen ellas.
"Perdòn por llegar tarde, es que..."
"No te preocupes, està todo bien, pedì medialunas con jamòn y queso. No te pedì el cafè para que no se enfriara"
"¿Gisel todavìa no llegò?
"No, todavìa no. Està en viaje."
Cielo se sentò enfrente de Sophia, en una de las sillas vacìas. Apoyò su mochila en la silla vacìa contigua a ella, como si fuera necesario guardarle el lugar a Gisel. Sophia tuvo recuerdos otra vez de la primaria.
"Sabès que estoy intentando hacer dieta, Sophi"
"Morirte de hambre no es hacer dieta pequeña. Cuando venga el mozo te pedìs un cafè y empezamos a comer. Gisel me dijo que llega en 5 minutos"
Cielo esbozò una sonrisa còmplice, como si esperara que Sophia dijera eso. Y la alegraba.
Ambas se conocieron en una situaciòn difìcil, tan difìcil que tal vez si cambiàramos la historia ellas se odiarìan a muerte.
"¡Buenas!"
"Hola Gisel" Dijieron al unisono Sophia y Cielo
"Tarde, tarde, tarde"
"No digas nada que vos tambien llegaste tarde Cielo" Replicò Sophia.
Hablaron durante un momento de sucesos externos completamente a ellas. Luego de cosas de mujeres, que un hombre no sabrìa còmo afrontarlas o que cara poner mientras escucha.
La maldad se venìa asomando cuando empezaron a recordar viejas conversaciones...
Sophia: "Mmm "estaba" con un chico del que estoy enamorada hace raaaato ya. Pero ayer de verdad pude saber que soy yo para el "una amiga con privilegios". Es feo ser amiga de privilegios"
Cielo: "Lo se, me pasa lo mismo... Encima el pibe es un mujeriego y encima estoy re enamorada de el"
Sophia: "Si, el mio también. Re mujeriego... No estaremos hablando de la misma persona no?"
Cielo: "..."
Sophia: "..."
Cielo: "¿¡Es la misma persona?!"
Sophia: "¿¡Me estas jodiendo?!"
Cielo: "Yo estoy re enamorada de el.. y se chamuyó a mi mejor amiga. Me siento re mal. Encima
se chamuyó a mis dos mejores amigas. Además ayer me enteré que mi mejor amiga también gusta de él. Lo quiero matar. ¿Con quien mas te lo hizo?"
Sophia: "..."
Gisel Esbozó una sonrisa de oreja a oreja. Venía su parte, ingresaba una vez más en la historia. Sophia aprovechó el momento para prenderse un cigarrillo. Dulce veneno. Ambas la miraron, pero ella sólo dijo: "Elegí un lugar para fumadores".
Cielo: "Ya me parecia ..."
Sophia: "Estoy hablando con ella ahora pero eso ya paso hace un tiempo atrás"
Cielo: " Y me mandó tantas veces el chamuyo de: "no estes mal mi amor, vos sabes que me re importas"... MENTIIRAAAAA. Me re jode que me mientan. ¡Ay dios!... que mal me siento... y pensar que todavía no lo odio, y lo sigo amando, y estoy temblando de la bronca.. y el dolor.."
Sophia: "El tema ahora es algo principal. Ninguna de nosotras se puede quedar con él"
Cielo: "No..."
Sophia: "Mira, yo... yo se cuánto lo amás, porque probablemente lo hagas como yo lo hago"
Cielo: "Si.. yo a él lo amo como amé a mi primer novio"
Sophia: "Enterarme de esto me hace mierda tanto por vos como por mi. El fue y será el gran amor de mi vida. Es la primer persona que de verdad amé. Y duele"
El cigarrillo se había consumido, y lo apagó en el cenicero de chapa que estaba sobre la mesa. Hubo un minuto de silencio, y vieron pasar de nuevo al San Bernardo arrastrándo al dueño. Las tres miraron por la ventana. Las tres soltaron una carcajada sarcástica. |