| epifanio13 dice: De mi abuelo...
Sauces viejos lloran la ausencia,
acariciando la tierra parda
recubierta por mustios pastos.
No hay brisa que los consuele,
solo cuando las nubes se congracian
y a la par de sus melancolías,
comparten como un abrazo fraternal,
lagrimas rabiosas, que alimentan
sus raices secas de pasion.
Asi recobran animos para seguir,
ancianos, estoicos y tranquilos,
a la vera de su inmovil destino.
Aguardando devolverle al suelo
los favores que durante su vida
les dió, sosteniendo su tronco
que de niñato, fino y enclenque,
hizose ancho fuerte, resistente... |