| willians dice: El Hiperorgasmo
Una marea de placer indescriptiblemente más alto que el de un orgasmo ordinario. Eso es el hiperorgasmo, un estado casi paranormal de nuestra sexualidad que puede alcanzarse mediante el sexo tántrico. No es un simple espasmo de unos cuantos segundos, sino un estado de éxtasis ilimitado.
No se necesita ser un atleta sexual para conseguir el hiperorgasmo. Pero sí se requieren algunas condiciones básicas, que ya hemos tratado al hablar de las caricias y el coito tántrico. Condiciones como sensibilidad, sutileza, desinhibición, concentración, olvidarse del tiempo y las obligaciones, renunciar a las prisas y a las comidas grasas y bebidas alcohólicas, al tabaco y, muy especialmente, olvidarse del orgasmo como único foco importante del sexo.
Más allá de los límites físicos, el sexo tántrico es una filosofía de comportamiento que exige un mínimo de tres horas para cubrir con éxito las sucesivas etapas y para acabar alcanzando un estado tal de hiperestesia erógena (mucha sensibilidad) que se convierta en el tan deseado hiperorgasmo. Es algo así como exacerbar el placer físico hasta una dimensión tal que supere, precisamente, los límites físicos. El hiperorgasmo no es un espasmo físico, sino el punto más alto del placer y tiene una duración muy superior. Quienes lo han vivido lo cifran en horas, aunque probablemente haya que hablar de minutos que -en semejante estado de placer máximo, incluso de pérdida de conciencia- se antojan infinitos.
Los apóstoles del sexo tántrico conciben el orgasmo corriente de este modo: "Los simples mortales imaginan que lo máximo del placer es alcanzar un orgasmo común. La verdad es que apenas han tenido un mero espasmo nervioso acompañado de un pequeño placer durante un cortísimo espacio de tiempo". Y ellos mismos definen el hiperorgasmo con estas palabras: "Es un maremoto de placer indescriptiblemente más alto que el de un orgasmo corriente, que mantiene a todo tu ser en éxtasis por un tiempo ilimitado".
Quien ha experimentado las caricias tántricas, el coito tántrico y el hiperorgasmo explica que su vida ha cambiado, que la alegría le invade a partir de ese momento, que su productividad aumenta y -muy especialmente- que es más sabio porque ha alcanzado una nueva dimensión del ser humano. Llegados a este punto, alcanzar el hiperorgasmo depende en exclusiva de la voluntad de cada persona, pero hay algunas condiciones básicas que deben cumplirse si uno quiere aterrizar en ese estadio superior del placer.
|